Aunque pueda ser contradictorio el titulo de este post, con la información que estoy publicando, invito al lector que continue la lectura para que entienda el significado del titulo:

La diputada fosforito (apodo cariñoso que le agregaron algunos de sus detractores) comenzó como una figura destacada en la escena política nacional de Venezuela. Por aquellos años, el proyecto de Chávez estaba en pleno apogeo y contaba con el visto bueno de la mayoría de la población. Las declaraciones de Varela, sobre la igualdad y los derechos humanos, entre otros tantos temas, despertaron interés en la población, y cualquier pronunciamiento de la ahora diputada despertaba interés.

¡Cuanta agua ha corrido bajo los puentes hasta el día de hoy!

Iris Varela ha demostrado con creces, ser una de las empleadas de Chávez con más sentido de pertenencia para con su empresa, defendiendo lo indefendible, descalificando y agrediendo a todo aquel que intente pronuncianarse en contre de su Jefe y demostrando, como es que se hace la política oficialista (llevando todo siempre al extremo), un gran ejemplo, sin duda de cómo están las cosas ahora.

Con ese preámbulo, ahora es fácil entender como es que sus declaraciones ya no son recogidas en titulares de periódicos importantes, y lo único que realmente cobra trascendencia de ella es su actuar violento, desmedido, falto de tacto y hasta poco femenino.

¿Que podemos decir del incidente con el periodista Gustavo Azocar, donde prácticamente invadió un canal de TV con cuatro matones y abofeteo al periodista?

¿Que podemos decir de su actuación durante el pasado referéndum revocatorio?

¿Que podemos decir del llamado que hizo al presidente para desconocer la victoria del No?

No podemos decir nada, por que cuando estuve comentando con un colega esto ultimo me dijo muy acertadamente: Iris Varela... ¡A quien le importa!

http://www.youtube.com/watch?v=EQL0lI29Sq8

Ahi les dejo el video, una muestra de como hacer las cosas con clase, elegancia y buen gusto.